CONTáCTENOS - Entrar
 
Edifica la relación ideal
 

Edifica la relación ideal

¿Será posible establecer las condiciones para que una relación sea saludable y para toda la vida?. Las relaciones humanas se rigen por los sentimientos y los pensamientos que de ellas emanan. A sentimientos confusos corresponden pensamientos confusos. Lo que rige a las relaciones de pareja son los valores y la motivación que existe atrás de los sentimientos y pensamientos, configurando así, los actos que les llevan a unirse. Esto opera independientemente del género que se trate, ya sean relaciones hetero u homosexuales. La salud emocional de cada participante, establece las condiciones para lograr ser capaz de establecer una relación amorosa sólida y duradera.

1. - Mantén la integridad. Quien se manifiesta conocedor de lo que piensa dice y hace, es una persona íntegra. Eso le permite llegar a donde desea y hacer lo que pretende. No hay manera de lograr una relación cabal si cada individuo, es media persona. Una relación es exitosa por su capacidad de compartir y de establecer el respeto para consigo mismo. Esto es válido para todo tipo de relaciones independientemente del sexo de la pareja que se trate. De hecho mantener permanentemente una actividad profesional o una actitud ante la vida, es signo de integridad y satisfacción, aquel que cambia demasiado y sin rumbo no anda muy conforme ni muy contento con lo que ha realizado. La alegría, la serenidad y el aplomo son característicos y definen fuertemente la personalidad de las personas que las poseen. ¿Tú las tienes?. Trata de reconocerlas y mantenerlas, son ingredientes indispensables en una relación sana.

2. - Procura un crecimiento continuo. El verdadero motivo de cualquier relación es el crecimiento personal constante, si una relación no hace crecer al individuo, se trata de una relación enferma. El grado de codependencia puede llegar a ser similar a cualquier adicción y ser tan o más dañina que una droga de diseño. Las relaciones sanas, depositan emociones y espacios para la libertad y para la realización personal. Se convierten en oportunidad y no en obstáculo. El crecimiento personal y la realización interior son espacios que si quedan supeditados a lo que el otro dice, hace o decide, se augura un fracaso casi seguro, pues la forma de mantener la relación se convierte en sumisión en vez de compañía sincera y espontánea. Crecimiento es además confianza, esa extraña sensación que deja satisfecho a quien la siente por la certeza en la verdad dicha por el otro, quien guarda en su corazón lo contrario arriesga demasiado. El crecimiento también es cariño, otra extraña sensación que induce a quien la siente a la cercanía tierna y amable. Las menciono como extrañas por la ausencia tan franca en tantas relaciones. Son tan importantes que de nuevo viene a ser intrascendente el sexo de quienes componen a la pareja.

3. - No esperes a que se entreguen a ti, entrégate a ti mismo. Esperar que el otro te entregue su vida, es la ilusión que venden las novelas. En la vida real nadie se puede entregar, sólo haces lo mejor contigo mismo y el resultado lo compartes, generas bienestar para ti y tu pareja participa contigo. Esto, también es independiente del sexo. Si el propósito de los que participan en la relación es mantener el bienestar propio, la duración de la relación está asegurada, pues opera con el principio: yo estoy bien, tú estas bien. Si no descuido mi propio bienestar personal, estoy centrado en mi persona y no se trata de un egoísmo mal entendido, sino sencillamente de no descuidar lo que vamos a compartir: bienestar interno. El cual no se puede conseguir si estamos descentrados en nuestras emociones. Es decir cuando somos controlados por ellas y no ellas controladas por nosotros.

4. - El trofeo o el premio eres tú mismo, no tu pareja. Consíguete a ti mismo, obtener lo mejor de ti es realmente el premio, pues en una relación estable estamos mas cerca de conocernos mejor y lograr lo mejor de nosotros mismos y compartir eso es una formula para lograr ser feliz, esto de nuevo es independiente de sexo de la pareja, pues de lo que hemos hablado y seguiremos hablando son de valores universales con los que realmente se sostiene cualquier relación humana, el caso es compartir lo mejor de lo que somos capaces, las parejas que emprendan este camino, pueden estar seguros de que su relación será de calidad, pues ella depende de esos valores, esto es mas valido que nunca durante los momentos de crisis. De hecho, una experiencia crítica pude resolverse favorablemente si volvemos a los principios y valores de la relación. La dignidad y la honorabilidad de la persona son lo primero que se lastima durante las crisis, con frecuencia se dicen cosas de las cuales nos arrepentimos después.

5. - Exige sólo lo que eres capaz de ofrecer.
Cuanto más enriquezcas tu vida y te valores en lo que eres, serás más capaz de dar y recibir, en una relación sana, cada participante se ocupa de sí mismo y busca la manera de cultivarse y destacar sus cualidades. Esa actitud, permite que la admiración y el cariño por el otro crezcan continuamente, esta disposición, llena de encanto a quien la sigue, pues lo hace una persona agradable llena de sorpresas, sus esfuerzos personales se orientan hacia el bienestar personal, en un sentido de superación y no egoísta. Por consiguiente, la pareja que le acompañe en la aventura, se mantendrá interesada y habrá mayor oportunidad de lograr una relación de pareja vitalicia. Es posible que el otro aprenda también a sacar lo mejor de sí mismo y aportarlo a su vez en beneficio de la relación, desarrollándose un círculo virtuoso de bienestar mutuo. Cuando esto sucede la relación cuenta con un certificado de garantía; encontraron la renovación.

6. - Quererse a uno mismo siempre ofrece recompensas. Los amores basados en la propia autoestima son más duraderos que los que no lo están; dentro de los factores que resultan determinantes para una buena autoestima y por lo tanto nos capacitan para establecer una buena relación, se encuentran la educación y los logros que apreciamos en nosotros mismos, obviamente si nos consideramos ignorantes o poco educados esto afectará a las relaciones que establecemos. El trabajo es otro renglón importante, pues en la medida que nos mantenga satisfechos y lo disfrutemos seremos capaces de dimensionar con la misma alegría otras responsabilidades, entre ellas las relaciones psicosexuales. Otro aspecto ligado al trabajo son los ingresos, pues en la medida que estamos satisfechos con lo que obtenemos económicamente, valoraremos la productividad de la que somos capaces, lo mismo pasa con las relaciones amorosas, a veces son improductivas. Por ello es cierto eso que dice "cuando el dinero sale por la puerta, el amor se va por la ventana". Otra parte importante es la satisfacción que tenemos de nuestro aspecto físico, si se está insatisfecho con el cuerpo, esto se reflejará en el momento del sexo, pues la sexualidad es llevar al cuerpo a su mayor placer.

7. - La felicidad es reconocer la realidad y no imaginar la ilusión romántica. Si la relación se basa en realidades y no en ilusiones es más probable que las decisiones que se tomen sean acordes y congruentes. Cuando no lo son, constituyen un autoengaño o bien son un engaño mutuo, a ello se debe la gran cantidad de fracasos en las relaciones de pareja y aquí volvemos a reiterar que esto es independiente del sexo de que se trate, pues reconocer la realidad es otra vez cuestión de valores. Realmente una intención de llegar a reconocer los verdaderos sentimientos y pensamientos del otro, se basa en una total sinceridad, cualidad que en ocasiones se encuentra en poca proporción por parte de ambos, y por ello resultan estruendosos fracasos, no sólo con las lastimaduras del caso, sino dejando huella emocional que perturbará irremediablemente a las futuras relaciones.

8. - La única persona que realmente nunca te abandonará eres tú. Cada uno de nosotros es único e indivisible, pero no todas las personas lo saben. Unicos por la diversidad propia de la naturaleza. Indivisibles por la integridad que cada cual imprime a su propia individualidad. Lo que se daña en las relaciones es la integridad de la persona, tanto moral como psicológica. Esto ocurre por que con la falta de integridad permitimos que se nos falte al respeto repetidamente. Por no existir un marco de respeto adecuado, las actitudes empiezan a perturbarse y junto con ellas los sentimientos y pensamientos que las sustentan, pronto son un mar de confusión. ¿Qué sucedió?. La persona no lo sabe, solo se siente muy mal. Agobiada por pensamientos y sentimientos confusos le resulta imposible tener una noción de identidad y de sí mismo, se necesita ayuda profesional. Lo que sucedió es que se abandonó a sí misma. tanto no actúo con la responsabilidad necesaria en el momento debido, resultado: sufrimiento por no actuar con talento emocional.

9.- La relación debe apoyar no desgastar. Las relaciones sanas son como un jardín, o como una sola planta, son como una obra musical o una obra de la naturaleza, como un atardecer o un amanecer. Cuando uno los contempla, el espíritu tiene donde reflejarse, contemplen su relación, no como pareja sino como personas. ¿Apoya o desgasta?. Si la pareja no ha encontrado los mecanismos para apoyarse mutuamente y alguno de los dos guarda desgaste, la relación está destinada a fracasar. El apoyo mutuo es el andamio donde la admiración y el cariño pueden crecer, si eso no ocurre la relación es una mentira, estará llena de autoengaño y de engaños mutuos, llegando a ser tan enmarañada que en ocasiones resulta muy largo y difícil desmadejarlas, aún con terapia de por medio. Con el resultado predecible de que las próximas relaciones estarán ensombrecidas por las experiencias vividas, pues han sido profundamente dolorosas, de nuevo la naturaleza sexual de la pareja no tiene nada que ver en el asunto.

10.- El amor admite la posibilidad de que el otro no esté con nosotros. Admitirlo, es signo de haber entendido la naturaleza de la vida, nadie está seguro de su siguiente día. Además ninguno de nosotros está completamente seguro de lo que siente el otro, lo más que podemos hacer es confiar y pensar que eso no signifique un autoengaño. Por ello, resulta tan dolorosa la ruptura o la pérdida, pues la desilusión rompe con la estructura interna de los sentimientos, en ese sentido las parejas homo ya sean femeninas o masculinas tienen mas elementos psicosexuales que las pareja hetero, pues con mucha frecuencia la homosexualidad se acompaña de núcleos neuróticos que adicionan problemática, pues la combinación de malas experiencias, baja autoestima con prejuicios y tabúes, son el caldo de cultivo para desarrollar toda suerte de traumas e insatisfacciones. Una relación sana, permite que el otro goce del espacio total, admite la posibilidad de que la relación termine o que el otro tenga tanta individualidad como cada uno pueda alcanzar. El amor cuando es firme, inteligente y sensible, logra la maravilla de la unión, la naturaleza gregaria de la humanidad lleva a los individuos a la reunión, pero si ésta no se da enmarcada dentro de los valores humanos y éstos no consideran la integridad, el respeto y el honor de cada persona, definitivamente serán relaciones a medias que harán sufrir a quienes las sostengan, mas cierto que nunca aquello de que "más vale solo que mal acompañado".